roskilde-festival-2010

 

El domingo cerró uno de los mejores festivales de Europa, el Roskilde Festival, y Darba tuvo el privilegio de estar ahí. Nuestra experiencia ha sido tan buena que desde aquí os animamos a todos a que ahorréis y vayáis a la edición del año que viene. Estos son los motivos principales por los que deberías coger un avión y plantarte en dicho festival.

1.- Los grandes nombres: No sé de ningún otro sitio donde puedas ver a Outkast, The Rolling Stones, Arctic Monkeys, Stevie Wonder y Jack White en menos de 72 horas. Y no eran los únicos: Major Lazer, Damon Albarn, Kasabian, Manu Chao también pasaron por ahí este fin de semana. No es casualidad: desde su creación en 1971, por el Roskilde Festival han pasado leyendas como Bob Dylan, Bob Marley, Ray Charles, Kanye West, Pink Floyd, Nirvana o David Bowie.

 

2.- Los jóvenes artistas: No todo en Roskilde se reduce a lo mainstream. Decenas de grupos jóvenes de todos los estilos posibles tocan durante la semana del festival. A nosotros nos sorprendieron gratamente el rapero Vic Mensa, Party Supplies y la estadounidense-coreana TOKiMONSTA, y nos quedamos con las ganas de ver a MØ, a los colombianos Systema Solar o a los africanos Toumani & Sidiki Diabaté, estos últimos artistas ya consolidados. Además, desde la organización se apuesta fuerte por los grupos amateur nacionales y escandinavos, llegando a tener dos escenarios en exclusiva para ellos. Roskilde Festival es un evento donde puedes descubrir a músicos muy interesantes y con una gran proyección.

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Vic Mensa. Foto: Kristian Pechovski

 

 

3.- La comida: Puestos tailandeses, italianos, brasileños, mexicanos, americanos, suecos, daneses, españoles, de comida orgánica…en Roskilde puedes encontrar el tipo de comida que más te apetezca. La calidad suele ser muy buena, máxime teniendo en cuenta que estamos en un festival y todo se suele hacer rápido, en grandes cantidades y de mala manera. Eso sí, los precios son en general bastante caros: comer en el Festival te sale de 7 a 10 euros. Sin bebida.

vía visiteastdenmark.com

 

4.- Las tiendas de ropa: Dentro del festival se alojan tiendas outlet con ofertas muy interesantes. Marcas como Obey, Stussy, Huf, Vans, Levi’s, New Balance o Converse venden unos productos muy rebajados. Llegué a ver bermudas Levi’s a 100 coronas –unos 13 euros– o camisetas Stussy a 150 –20 euros–. Si estás en el taco y te gustan marcas más premium como la danesa Wood Wood, quizás te interese saber que en el festival también tienen su tienda outlet. También hay varias tiendas de ropa vintage de segunda mano. ¡Fashion para todos!

vía visitcopenhagen.com

 

5.- El ambiente en las acampadas: Muchos de los asistentes me hacían hincapié en que Roskilde Festival es mucho más que una semana de conciertos. Que era “un sentimiento”. Ya en el tren de camino al festival el primer día me di cuenta de qué hablaban. La gente te ofrece cerveza y comida sin que les preguntes. Todo es una especie de macro comuna, donde todo el mundo va a divertirse y a conocer gente. En las propias acampadas se albergan fiestas bastante mejores a las de las discotecas de la ciudad.

Con más de 130.000 asistentes, Roskilde Festival es la 4ª ciudad en población de Dinamarca. vía arkfo.dk

 

6.- El precio: ¿Cómo? ¿Que pagar los 300 euros de abono del festival más el vuelo es un motivo a favor? ¿Estás loco? Míralo de este modo: una entrada a un concierto solo de The Rolling Stones ronda los 100 euros, al igual que Stevie Wonder, mientras que un pase para ver a Arctic Monkeys no baja de los 50. Si juntas el dinero que te gastarías por separado y lo comparas con el abono, sales ganando. Además, numerosas compañías low cost –Vueling, Norwegian…– vuelan desde España a Copenhague,  a 30 minutos de Roskilde.

Si te sigue pareciendo caro –lo cual es más que comprensible–, quizás te interese saber que cada año el festival da trabajo a miles de voluntarios, que obtienen un pase gratis al festival a cambio de unos horarios de trabajo bastante razonables.

vía roskilde-festival.dk

 

7.- La oferta artística: Roskilde Festival es mucho más que música. Desde el propio festival se impulsan actividades paralelas, como algunas relacionadas con el medioambiente , otras de diversión en general –carreras de desnudos– o con la cultura. De esta última, destacamos el Art Zone creado a unos pasos del Orange Stage. Una serie de prismas pintados a rayas, que por la noche cambiaban de color. Una chulada. Además, por todo el recinto pueden verse diversos graffitis de primer nivel, al igual que construcciones arquitectónicas muy elegantes, como casi todo en los países nórdicos.

 

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Art Zone de Roskilde Festival. Foto: Kristian Pechovski

 

8.- Los daneses: Esa versión de los nórdicos en general y los daneses en particular como gente seria, aburrida, deprimida por el mal tiempo y solo concentrados en su trabajo es muy lejana a la realidad. Quizás es hasta opuesta. La gente en Dinamarca recibe con los brazos abiertos al extranjero, ayudados en parte por su gran nivel de inglés; les encanta irse de fiesta, beber –quizás hasta se pasan– y conocer gente nueva. Durante el festival, todo el mundo es especialmente amable y abierto con los demás. Ninguna pelea grave, pese a que había más de 130000 personas de fiesta. Y como suponéis, es especialmente fácil ligar ahí.

 

Skål! (vía politiken.dk)

 

9.- La comodidad: si puedes ir acreditado como prensa o de voluntario, los servicios son de primer nivel. Refrescos, snacks y cerveza gratis, un backstage village enorme, con restaurantes, baños, oficinas de información y un centro de prensa, sofás, puffs y mucho product placement.

Desde la organización se esfuerzan para hacer tu estancia lo mejor posible, y eso se nota con creces en el servicio. Si vas con el abono normal, no desesperes: por todo el recinto hay varias zonas de picnic,  de descanso, duchas y baños comunes bien cuidados…Además, hay trenes y autobuses al centro de Roskilde o Copenhague continuamente, en caso de que tengas que volver a la civilización.

Backstage de Roskilde Festival. vía live.bt.dk

 

10.- La duración: Cuando te vas un fin de semana de festival, antes de que te des cuenta estás de vuelta. En el caso de Roskilde, la zona de acampada abre el 29 de junio, 4 días antes de que empezaran los conciertos. Durante esos 4 días, lo que se hace es básicamente beber en las acampadas y montar fiestas. De hecho, dicen que son los mejores días de todo el festival.  En total, más de una semana de música y buen rollo. El tiempo justo para que no se te haga ni efímero ni largo, y para que te lleves a tu casa una experiencia tan increíble como inolvidable.

vía roskilde-festival.dk

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