Fotografía: Guillermo Romero

Empecemos por lo mejor. Traer a Diplo, el mismísimo Diplo, boss de Mad Decent, 50% del grupo de moda Jack Ü o parte fundamental de Major Lazer a abrir una preparty para los del camping es sinónimo de que se han tomado esta segunda edición muy, pero que muy en serio. Y se agradece muchísimo. Debo admitir que cuando vi el anuncio de Diplo fue cuando finalmente me decidí hacerme más de 600 km (solo ida) y los volvería a hacer sin pensármelo solo por ver de nuevo la sesión de Thomas Wesley Pentz.

De hecho, lo de Diplo fue tan de otro mundo que pensamos que se merece un artículo aparte, que verá la luz en estos días para no dejaros un “super post mega largo” sobre el Medusa Sunbeach.

A nivel personal, creemos que el festival ha sido uno de los más potentes a nivel cartel. Pocos se han mojado tanto en una segunda edición, acertando al 100% con Diplo como el cabeza de cartel para la Welcome Party. El primer día dio el pistoletazo de salida con Steve Aoki en el escenario EDM y Carl Cox en el Techno. Poco hay que decir de Aoki, todos sabemos en qué consiste su espectáculo y la verdad, es que la gente pareció pasárselo bomba, solo había que estar allí y ver el fiestón que había montado.

A nivel técnico es como todos los demás, no destaca en nada. Las canciones siguen la línea de siempre: su poquito de Freak de Diplo y Deorro también, el mítico Turbulance junto a Laidback Luke, el temazo de No Beef junto a Afrojack, el que tiene con Linkin Park, o con el que la gente se vino super arriba:

Boneless. Hay que reconocerlo, el estadounidense tiene una serie de temazos indiscutibles. La cuestión es el espectáculo, no fue el más técnico del mundo, pero fue un fiestón inigualable, y mira que la organización tuvo que ponerlo a las 18:00 ya que Aoki tenía una cita en Pacha la Pineda ese mismo día.

Víctimas del tartazo de Steve Aoki, se les ve muy contentos

                           

Hablando de lo es el recinto del festival, es bastante pequeño (en comparación con festivales que llevan años haciéndolo como Viña Rock o Arenal Sound) y mira que allí se han aglomerado este pasado fin de semana unas 67.000 personas aproximadamente. La cuestión es que da igual que sea pequeño o grande, lo que importa es lo de dentro. Con tres escenarios: EDM, Techno e Indie; y contando con una carpa de música hardcore, el festival cubre casi todos los gustos (aunque pensamos que el escenario Indie sobró ya que no había casi nadie en él, una mezcla demasiado forzada).

Dentro del recinto podías hacer bastantes cosas, entre ellas la posibilidad de refrescarte con unos difusores si te entraba calor, buena idea donde las haya. La única crítica que le saco es la cercanía de los escenarios, porque entre el mainstage y el techno se pisaban constantemente. Desde el techno podías escuchar la sesión de Dimitri Vegas & Like Mike a la perfección, una gran faena para todos los amantes del techno ya que coincidía con la espectacular sesión de Fatima Hajji.

Fueron bastantes los asistentes para el concierto de Aoki y para el de Carl Cox respectivamente ya que era a las 18:00 de la tarde, pero cuando llegaron Dimitri Vegas & Like Mike… todo cambió. Mas que nada porque la hora era la correcta para un cabeza de cartel y no a las 18:00 de la tarde pero bueno, cambios de última hora por culpa de los artistas y no por culpa de la organización del propio festival. Tuvimos el placer de ver al dúo de hermanos belgas en directo y al completo, no como ocurrió en Los Álamos Beach Festival (por desgracia Like Mike enfermó ese día y no pudo actuar junto a su hermano). No hay punto de comparación entre ver a Dimitri Vegas en solitario y ver a los dos hermanos juntos sobre el escenario, Like Mike es el que da todo el espectáculo al show. Uno de los momentos más destacados de su actuación fue cuando pincharon The Wolf, el remix de uno de los mejores momentos de la película El Lobo de Wall Street.

Dimitri Vegas & Like Mike Medusa Sunbeach Festival x Darba Culture

Momento de Like Mike golpeándose el pecho a ritmo de “The Wolf”

 

Después de la actuación de los belgas todo fue en la misma línea. Las actuaciones de Madds, Julian Jordan, W&W y todo ese “gran elenco” de internacionales fueron sesiones idénticas. No innovaron en casi ningún tema, todos ponían lo mismo que el anterior, esperaba bastante más de gente como Julian Jordan que ha pisado en más de una ocasión el prestigioso escenario de Tomorrowland.

El primer día oficial de festival también tuvimos tiempo para acudir al escenario indie, patrocinado por uno de los mejores festivales de nuestro país de éste género: el San San Festival. Acudimos principalmente para ver la actuación de los chicos de Vetusta Morla, los cuales están todavía de gira de presentación de su último álbum: La Deriva. Curiosamente abrieron el concierto con su primer single de este último álbum, La deriva. Un público bastante sacrificado que me calló en la boca, ya que pensaba que el escenario indie no se llenaría en ningún momento. Nunca fui un fanático del movimiento indie, siempre me ha gustado la música más rock y más punk que el indie, pero he de reconocer que me encantó ver a Vetusta Morla sobre el escenario, la voz de Pucho es única y el grupo suena muy pero que muy bien. Un 10 para los de Madrid.

Dejemos de un lado la música y hablemos de la organización del festival. Cullera es un pueblo pequeño y con bastante encanto la verdad, un buen pueblo de la costa valenciana. A nuestro parecer, la localización del sitio es “casi” perfecta, ya que el terreno está muy bien, pero nosotros habríamos puesto todo totalmente al revés: donde el camping los escenarios y donde los escenarios el camping. Así los asistentes al festival tendrían la playa y el festival a la misma distancia, y no tendrían que andar sus 2 km para ir a la playa, ni tendrían que dar un super rodeo cada vez que entraban a lo que es el recinto. Aunque esto es por opinar, no sabemos si es así por motivos tecnicos o a saber que. Por lo demás todo salió a pedir de boca, el Mainstage con ese tiburón y esos toques marítimos estaba genial y la verdad es que dio mucha tralla con tanto fuego y tantos fuegos artificiales, aunque la verdad es que nosotros esperábamos algo más “fallero”…

Por lo general el festival salió bastante bien para ser una segunda edición. Aún le queda mucho por aprender de festivales grandes pero después de ver cómo han abusado con este cartel, tenemos muchas expectativas puestas en la tercera edición del Medusa Sunbeach Festival. ¡Volveremos #Meduseando el año que viene!

 

 

 

 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies