Hablamos de Málaga, moda y posverdad con el creador de Sisyphe

“En el momento en el que tú me haces una entrevista, ya eres parte de Sisyphe”. Al principio no entendí muy bien a qué se refería Pablo López, creador de Sisyphe, cuando me dijo esto en la entrevista. Poco después comprendí que su firma no vende camisetas o sudaderas.

Vende un estilo de vida. En un contexto dominado por Aliexpress, las rifas online y las multinacionales que tardan 24 horas en enviarte tu pedido a casa, la creatividad es de los pocos espacios donde los jóvenes diseñadores aún pueden desarrollar su carrera en igualdad de condiciones. Para destacar en este panorama no basta con vender buenos diseños: hay que crear un concepto.

Sisyphe es precisamente eso. Un ente abstracto que engloba los diseños de Pablo, las fotografías de Adriana Roslin y Pablo Alzaga y toda la gente que, de una forma u otra, apoya el proyecto.

Hablamos con Pablo López (@elfuckinpablo) sobre Málaga, la moda en España y en el mundo o la posverdad.

Kaydy Cain con la camiseta “Thank You” de Sisyphe. Foto: Sisyphe

¿A qué desafíos se enfrenta un joven diseñador hoy en día en España?

Principalmente, ser autónomo en España. Me gustaría que este proyecto dure, que siga siendo viable económicamente y que siga creciendo a este nivel. De hacer un par de piezas para amigos y familia he pasado a crear una marca establecida.

No me gustaría quedarme en la ropa, sino contribuir a ampliar el nivel de imagen de moda en España. Sisyphe es mi portfolio de lo que soy capaz de hacer -y ojalá se mantenga- pero quiero mejorar otras cosas que creo que fallan hoy en día en España, desde el apoyo a los jóvenes talentos hasta la cadena logística.

Mucho se habla sobre el boom cultural de Málaga, considerada “la nueva Barcelona”. Como malagueño, ¿cómo ves el panorama?

Desde el punto de vista empresarial y logístico se están haciendo las cosas muy bien. También ha ayudado que otras ciudades que podrían ser competidoras directas, como Barcelona, Valencia o Sevilla, se han encargado de joderse el chiringuito ellas mismas.

Sin embargo, desde el punto de vista artístico-cultural, no se puede crear una escena simplemente a golpe de talonario. No puedes decir que este barrio es el Soho por tus huevos y porque te interesa. Y es curioso, porque traes a KAWS, Marina Abramovic, Obey Shepards…y luego resulta que el otro lado de la Alameda mola más.

Si vas a crear un barrio de moda, para empezar baja los alquileres y haz que las galerías y pequeñas tiendas puedan empezar a montar algo. Los Sohos de Londres, Nueva York…surgen así, en barrios obreros.

O mira Lavapiés, un caso de gentrificación positiva. Puede que no te mole que ahora todas las ciudades sean iguales, pero cuando comienza ese proceso de seis primeros años de cambio mola y se puede disfrutar.

vía Sisyphe.

En Málaga falta preguntar. Si vamos a hacer algo de moda, ¿por qué no preguntar a alguien que sepa? Si quieres montar algo y tienes dinero, guíate por gente que haya estudiado o que sepa de lo que va el tema.

Al estar empezando, aún estamos a tiempo de cambiar, pero si vas a hacer algo de moda y vas a preguntar a Antonio Banderas -un actor totalmente respetable- pues obviamente no vas a hacer algo que mole. Ahora mismo, la escena es totalmente falsa.

Entonces, los Sohos no se hacen, ¿nacen?

El tema es que si quieres crearlo, estudia cómo se han creado otros y cópialo. Es un error traer a gente de fuera. Confía en la escena local. Que la primera pasarela que haces cuente con diseñadores de fuera y que la primera pared que dejas pintar se la dejas a artistas extranjeros es una falta de respeto hacia los artistas locales. Es como si Málaga organizara un Festival de cine francés.

Si quieres crear una escena, no te la traigas de otro lado.

¿Influyen los 23 años que pasaste en Málaga en tus colecciones?

Todo lo que hago tiene que ver con Málaga, pero son diferentes Málagas. La primera colección que fotografié en Málaga iba sobre los colores y siluetas que yo asociaba a Málaga. Kinki, cani bien llevado, oro, elegante…ahora, por ejemplo, mi última colección habla sobre Puerto Banús, los excesos de los 90’s, los grandes logos, la mafia rusa.

vía Sisyphe.

También hablo de los chándals Cortez, las Total 90…voy desgranando Málaga por capítulos. Mi próxima colección de hecho habla de cuando la gente iba a Puerto Marina con náuticos y camisas, ese momento pijo pero de gitaneo, y bien llevado.

¿Qué opinas de Demma Gvasalia y la última colección de Balenciaga inspirada en Ikea?

Al igual que en la política, la gente no mira hacia atrás. Gvasalia no ha inventado nada. Es un señor que trabajó en Margiela y hace lo que Margiela lleva haciendo 20 años con Margiela Réplica.

Diseñadores como Virgil Abloh, Demma Gvasalia o Gosha Rubchinskiy son iconos que crean estilo e inspiran a firmas de alta costura, pero que no son maestros de la costura o del patronaje. ¿Ha cambiado el concepto de diseñador?

En 1997 Tom Ford, un señor que estudió Economía pero al que le gustaba la moda, se inventó la etiqueta de “director creativo”, alguien que actúa de curador de códigos de moda y a partir de ahí los interpretas.

No hace falta realmente ser costurero para hablar de moda, pero te facilita el vocabulario. Te da como trucos para pasarte un juego. Aceleras el proceso y sabes lo que quieres, pero no tienes que saber coserlas, porque hay que saber delegar y hay un montón gente que lleva cosiendo décadas y va a hacerlo mejor que tú.

Yo soy director de arte. ¿Diseñador? Creo conceptos, pero no los ejecuto. Si lo hiciera, los ejecutaría mal. Todo va tan rápido que es imposible llevar todas las cosas a la vez.

Tom Ford es uno de los ídolos de Pablo López entre otras cosas por compartir un background parecido. Ambos estudiaron Economía y entraron al mundo de la moda como outsiders, una condición que a ambos les ha favorecido para comprender qué perfil de diseñador demanda el mercado.

Se nota al hablar con él que viene de mundos distintos. Lo mismo habla de Vetements que de la situación de Palestina o de todo este fenómeno de la posverdad, algo que el resume en que “ni los medios nos cuentan la verdad ni a nosotros nos interesa escucharla”.

Tras varios años de trabajo, hoy Sisyphe es un negocio viable -que no es poco- y también una fuente de inspiración en la moda urbana española. Colecciones como “Ma jolie”, donde se desafiaban los roles de género; o “Southside”, con fuertes referencias al lujo y derroche de la Costa del Sol en los 90’s, han llevado a la moda urbana española a Highsnobiety.

vía Sisyphe.

La marca toma su nombre del dios griego Sísifo, condenado a cargar eternamente y cuesta arriba una enorme piedra por revelar a los mortales los secretos de los dioses. Un relato que Albert Camus interpretó como una metáfora del esfuerzo inútil e incesante del hombre para formular su filosofía del absurdo, que postula que nuestras vidas son insignificantes y su único valor está en lo que creamos.

Supongo que Sisyphe es esa creación que da sentido a todo lo que hace Pablo.

vía @elfuckinpablo

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