Ordenamos los álbumes de Kanye West

Si 2014 fue un año musicalmente hablando pobre, todo hace indicar que 2015 va a traer consigo grandes proyectos musicales. Y uno de los hombres de los que se espera mucho para estos meses es Kanye West, que nada más empezar el año publicó “Only One”, y que en el mes y pico que llevamos ya ha sacado tanto otros sencillos como colaboraciones o incluso una línea de zapatillas.

La carrera de West es una de las más brillantes del Hip Hop. Desde que en 2004 saliera The College Dropout, el rapero ha aumentado progresivamente su fama como la espuma, y de manera merecida. Kanye West ha cambiado las reglas no solo del Rap, sino de la música, y su obra es ya hoy una de las más influyentes de lo que llevamos de siglo.

Es un visionario, un tipo que hace algo tan bueno que repercute en todo lo demás. El impacto de su trabajo solo es comparable a la de Michael Jackson en los 80’s o a la de The Beatles en los 60’s. Algo que cambió el panorama. En Darba nos hemos tomado el lujo de ordenar sus álbumes de peor a mejor.

8.- Yeezus

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La primera vez que escuché Yeezus fue como “¿qué coño es esto?”. Poco a poco y oída tras oída, vas cogiéndole gusto a un álbum quizás demasiado corto -solo 10 canciones-. De esa decena, hay una obra maestra, “Blood on the Leaves”; tres grandes canciones, “Black Skinhead”, “On Sight” y “New Slaves”; dos cortes interesantes, “Send it up” y “Guilt Trip”; y cuatro temas que no hay por donde cogerlos.

Entre el ridículo verso “hurry up for my damn croissants” de “I Am a God”, la desconcertante “Bound 2″ y las anodinas “I’m In It” y “Hold My Liquor”, el álbum pierde la consistencia de sus trabajos anteriores.

Decía Kanye en una entrevista con Zane Lowe que su objetivo con Yeezus no era buscar el sonido perfecto, sino abrir la puerta a la sociedad hacia nuevos trabajos, culturizar. Demasiada ambición, quizás. Lo que consiguió con 808’s & Heartbreak sin pretenderlo no lo logró con Yeezus, que es la continuación lógica del mencionado trabajo.

 7.- The Life Of Pablo

Resultado de imagen de the life of pabloLa forma más precisa de describir a “The Life of Pablo” es quizás un collage. Una sucesión, a veces con cortes repentinos, de samples soul/funky y reggae –“Famous” samplea a “Bam Bam” de Sister Nancy-, de bases trap de Metro Boomin’ y versos de Desiigner, coros gospel, jazz, música electrónica (Cashmere Cat y Hudson Mohawke producen temas del álbum), de house de Chicago en la vibrante “Fade” y, cómo no, hiphop.

A la genialidad de las producciones de Kanye se le unen el alto nivel de las colaboraciones en el álbum, como Kendrick LamarFrank Ocean y Sia en “Wolves”, Rihanna y Swizz Beatz en “Famous”, Chance The Rapper y Kirk Franklin en “Ultralight Beam” –la mejor canción- o  The Weeknd en “FML”.

Realmente todas las canciones son alucinantes en términos musicales. Pero a diferencia de sus otros trabajos, The Life Of Pablo no abrió ninguna puerta ni fue el germen de nada. Es una selección de canciones muy chulas, sí, pero que se mantienen en la línea de lo que se estaba (y está) haciendo en la industria.

 

6.- Late Registration

El álbum más soul de West es quizás también el más plano. Pese a que en  se incluyen canciones que marcaron época, como “Gold Digger” o “Diamonds From Sierra Leone”,  y otras que merecieron la misma suerte, como “Heard em’ Say” o “Gone”, el abuso constante de samples clásicossoul de los 70’s hace que se eche de menos un poco más de innovación o sonidos más actuales.

“Gold Digger” samplea a Ray Charles, “Touch The Sky” a Curtis Mayfield, “Gone” a Otis Redding…y en todos estos ejemplos Kanye West lleva estos ritmos a la perfección al Hip Hop haciendo temas totalmente frescos, sin duda, pero por otra parte hay una carencia de melodías propias.

A “Late Registration” le pasa justo lo contrario que a “Yeezus”: es demasiado largo -21 temas-.

 

5.- 808’S & Heartbreak

 

Uno de los álbumes más originales de los últimos años. El fallecimiento de su madre influyó mucho en los sonidos oscuros y melancólicos de este “808’s & Heartbreak” la obra más personal de West.

Kanye West es el rey del sample, pero en este álbum hizo un inciso y apostó por un sonido más minimalista de cosecha propia. Sencillo, pero cautivador. Véase “Amazing” o “Love Lockdown”, dos canciones tan simples como brillantes.

La vigencia de este disco siempre será total, como no podría ser de otra manera para un trabajo tan rompedor, pero hoy en día es especialmente relevante para entender lo que está haciendo hoy día Yeezy: “Coldest Winter” o “Bad News” pueden suponer además el punto de partida de la nueva línea que West está trazando desde Wyoming.

 

4.- Watch The Throne

Su álbum en conjunto con Jay Z nos ha dejado canciones que pasarán a la posteridad en las pistas de baile –“N***as in Paris” y “Otis”–, pero también canciones de denuncia social –“No Church In The Wild”– o cortes de producción brillante -“That’s my Bitch” o “Gotta Have It”-.

Lo mejor de este álbum de las dos super estrellas está de hecho en el altísimo nivel de las producciones. Hit Boy, 88 Keys, The Neptunes (Pharrell + Chad Hugo), Q-Tip o RZA contribuyeron a crear un sonido muy pulido que sin embargo no sonaba a pop.

El álbum va perdiendo fuelle conforme se va avanzando -quizás una mixtape de las 5 primeras canciones hubiera sido aún más legendario- pero nunca pasará de moda. Y trajo consigo una de las giras de Rap más bestias que se recuerdan.

 

 

3.- The College Dropout

 

¿Quién había visto antes que en un álbum Rap se intercalaran cortes de conversaciones o canciones gospel? “The College Dropout” es una nueva forma de concebir la forma de hacer discos, como ya hiciera una década antes Wu-Tang Clan con “Enter the 36 Chambers”.

El álbum debut de Kanye West no solo sirvió para desmentir a aquellos que no le auguraban un futuro como solista, sino que definió ya desde el principio el perfil de innovador de West.

“Jesus Walks”, “School Spirit”, “The New Workout Plan” o “We Don’t Care” resumen esa nueva visión que Kanye West estaba dispuesto a dar al Hip Hop con su llegada a las tiendas de discos. En “The College Dropout” se empezó a enterrar el Gangsta Rap y empezó a nacer el Rap como algo más personal y/o sentimental, y no como algo de malote de barrio.

 

2.- Graduation

 

Estamos ante el álbum que consagra a West como estrella de la música. “Graduation” no es solo un increíble trabajo de hip hop, lo es del op. Los errores cometidos en Late Registration fueron arreglados y con creces en un trabajo que te engancha desde “Good Morning” -qué canción- hasta “Good Night”, que cierra el disco.

Graduation es una miscelánea de estilos y de formas de concebir la música que desembocan incomprensiblemente en el hip hop. Una mezcla del sonido soul que le había caracterizado hasta entonces con corrientes de electrónica, de música disco o hasta de reggae, que se intercala con melodías de violín, viento o coros.

“Stronger”, “Can’t Tell Me Nothing”, “Good Life”, “Flashing Lights”…el álbum tiene una amalgama de temas que no por ser comerciales dejan de ser vibrantes.

 

1.- My Beautiful Dark Twisted Fantasy

Hablar de My Beautiful Dark Twisted Fantasy es hacerlo del mejor álbum de lo que llevamos de siglo. Punto. No se ha hecho en los últimos 15 años algo tan original como perfecto, que no solo llevara a la música a su máxima expresión, sino que abriera otras puertas para la creación.

Todas, pero absolutamente todas las canciones incluidas en este trabajo son inmejorables. Es un trabajo de 10. Cualquiera diría que es una especie de Grandes Éxitos del hip-hop. Sin embargo, MBDTF es mucho más que rap. Es un punto de encuentro entre los mejores artistas del gremio, donde todos ponen su sello para contribuir algo que marca un antes y un después en todo.

Representa la madurez de Kanye como persona y como artista, en una época donde ya ha superado la muerte de su madre e incidentes como el de Taylor Swift. El Kanye West de 2010 estaba únicamente concentrado en su música, y eso se plasma en, por ejemplo, lo inteligentemente que se usan y combinan samples de Aphex Twin -Blame Game-, Black Sabbath -Hell of a Life- o King Crimson -POWER-  con discursos de Nicki Minaj con acento británico -Dark Fantasy- o Fergie rapeando -All Of The Lights-.

El álbum saca además lo mejor de cada artista que colabora. La estrofa de Nicki Minaj en “Monster” es lo mejor que ha hecho esta mujer en lo que lleva de carrera, al igual que el de Rick Ross en “Devil in a New Dress” o el de Pusha T en “Runaway“.

MBDTF es además el trabajo más influyente de lo que llevamos de siglo. “Channel Orange” de Frank Ocean o “good kid, m.A.A.d City” de Kendrick Lamar, los otros dos mejores álbumes de la década, llevan impregnado el sello West a la hora de producir y componer.

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