Adriana Roslin: “Los artistas ya no experimentamos”

Supongo que cuando dices que te quieres dedicar a la fotografía pasa un poco como con el periodismo: la gente admira tu vocación, pero con condescendencia, porque saben con certeza que es un negocio que nadie valora y menos aún paga.

Los avances tecnológicos han hecho que en la fotografía premie la inmediatez y no la calidad. Es cierto. Pero en un mundo inundado de selfies, fotos familiares y vídeos en directo, cuando alguien se toma su tiempo para hacer de una fotografía una obra de arte y no un producto con el que llamar la atención, la gente le valora.

Es el caso de Adriana Roslin. La fotógrafa madrileña se ha hecho con un hueco en la competitiva -y a veces excluyente- industria de la moda mediante una gestión inteligente de sus redes sociales, pero sobre todo por tratar uno de los temas más candentes entre los jóvenes, la moda, desde un prisma elegante y transgresor.

Bad Gyal en la lente de Adriana Roslin.

Nos vemos con ella en una cafetería de Malasaña, el barrio de Madrid “donde está todo”. Un café para ella y una caña para mí. Hablamos brevemente sobre lo que estamos viendo últimamente de cine o series, en mi caso muy poca cosa.

¿Encuentras referencias visuales en el cine?

Cuando vivía en NY vi “The Handmaiden”, una película coreana, y me marcó. El cine asiático me suele gustar mucho estéticamente hablando.

En Hollywood Wes Anderson es innegable que tiene buena estética, pero está algo trillado. Ya no me fijo en la estética en Hollywood, aunque es verdad que en los dos últimos años están haciendo cosas interesantes.

¿Viviste en NY?

Estuve tres meses a lo loco. Estaba harta de Madrid y necesitaba estar sola. No tenía casi dinero, comía poquísimo…pero me sirvió para muchas cosas, aunque no laborales.

¿Conoces Humans Of New York? Para mí es el resumen de lo que significa vivir en una gran ciudad, tanta gente con historias distintas…

Sí, es muy heavy. Y es cierto que es una gran ciudad, más que por ejemplo Madrid. Madrid no me deja de ser un barrio donde nos juntamos la misma gente.

¿Notas mucha diferencia entre los conceptos de moda en España con el extranjero?

El problema principal es el concepto de las fashion week, que en vez de celebrarse en pleno centro se van a polígonos a las afueras.

Hubo un periodista australiano, Liam Aldous, que hizo un reportaje demoledor de la fashion week de Madrid, y mucha gente le dio la razón.

Aunque sí es cierto que en España, donde siempre hemos ido un poco retrasados, estamos espabilando.

¿Ves que en Madrid se están moviendo cosas?

El panorama musical está motivando a la moda. Muchos artistas, como Pxxr Gvng, están muy interesados en la moda y hablan constantemente con gente como Pablo (de Sisyphe). Han tomado un poco el relevo de gente como Natalia Ferviú.

También la gente de LATIGO, que hace su movida y están haciendo que llegue a las masas.

Yo, en los tres meses que llevo viviendo aquí, veo que hay una especie de “removida” y que hay opciones de que de el salto a nivel internacional…

Aunque ya hay gente que lo está petando a nivel internacional, como Sita Abellán, la gente sigue viniendo a España de vacaciones. Y para cambiar las cosas no deberíamos depender del apoyo de instituciones, somos jóvenes y lo que hay que hacer es escaparnos, conocer a gente y traérnoslos a España.

A mí, en este momento, me gustaría escaparme para no volver. No me gustaría irme para luego querer volver.

¿Cómo empezaste con esto de la fotografía?

Un poco por casualidad. Me gustaba mucho hacer fotos con los móviles, pero decidí estudiar Turismo. Fue un año difícil, con bajones, y decidí comprarme una cámara para trastear. Suspendí 3, dejé la carrera y me puse a hacer fotos a cafeterías para sus webs por 80 euros, o a veces nada.

Una amiga me llamaba para hacer fotos en eventos. Un día en uno de esos eventos hice una foto a una de las organizadoras, lo subí a mi blog y lo vio, así que me invitó a otro evento.

En ese sitio conocí a Pablo Curto, que me dijo que le molaba lo que hacía y me ofreció ser mi mentor. Me enseñó todo y me hizo interesarme por la moda, que no me molaba nada. Ir de compras me era un suplicio.

Poco a poco me llamaba la atención cómo se capturaba la ropa en las fotos. En las fotos de moda partes de cero y puedes hacer todo como te salga. Tenía la libertad que echaba de menos en otros sitios.

vía Adriana Roslin

¿Crees que la profesión de fotógrafo se ha infravalorado?

Sí, pero no solo por Instagram, también por las nuevas tecnologías. Mucha gente piensa que es fotógrafo solo por tener iPhone 7. Y por eso mucha gente se está pasando al analógico, para dar un golpe en la mesa y decir “yo sí me lo curro”.

Después de todo, Instagram me ayuda mucho. Para conocer a gente, darme a conocer…de hecho tengo ahí un montón de fotos que como un día cierre no sé qué voy a hacer.

vía Adriana Roslin

Mi (corta) experiencia de periodista me hace ver que, hoy en día, en la fotografía premia la inmediatez sobre la calidad. ¿De acuerdo?

Es una tontería. En la moda, todo el mundo quiere sacar las cosas el primero para luego decir que otros le copian. Yo, en mi caso, me nutro mucho de cosas de fuera y las intento llevar a mi terreno.

La originalidad, después de todo, es reinventar cosas hechas…

También hay que saber copiar bien y distinguir entre inspiración y plagio. Me da mucha rabia ver a gente que copia a grandes nombres en sus catálogos y llama reinterpretaciones a cosas que son idénticas.

Ya no experimentamos. No nos encerramos en casa en búsqueda de inspiración. Se ha perdido ese concepto bohemio y últimamente es un todo y ahora.

He valorado mucho más el hecho de ser más observadora, coger por ejemplo un papel y probar formas, sin tener cerca otros estímulos que me contaminen.

Esas experimentaciones continuas y aisladas han demostrado ser un buen método de trabajo. Le han llevado a hacer una (increíble) campaña para RAW Condoms, a colaborar con Sisyphe en todas sus colecciones, o a que Vogue le haga una entrevista.

Adriana Roslin para RAW Condoms.

¿Tienes algún referente que destacarías?

Sí, y todos de analógico. Y eso que yo no lo hago…

¿Y eso?

Estoy empezando ahora, pero antes no tenía ni tiempo ni dinero. El dinero que ganaba lo usaba para viajar, pero ahora he decidido relajarme y ahorrar para sacar cosas en analógico. Yo antes les criticaba mucho, pero después de todo es gente que quiere experimentar.

Hacerlo en España es absurdo. El Corte Inglés no va a hacer una campaña en analógico o donde se vea un solo brazo porque la gente no lo va a entender y el objetivo es vender.

El analógico lo veo solo en marcas muy alternativas, pero no en la masa. Si la masa ve Telecinco, ¿cómo va a valorar una campaña de dos tías enrollándose?

vía Adriana Roslin

¿Crees que la sociedad española aún no está preparada para algo tan transgresor?

No, pero los pives de LATIGO están haciendo que eso cambie. Mira lo que han hecho: crear su marca, asociarse con un artista como Dellafuente y sacar una colección inspirada en lo más gusta de este país, el puto fútbol. Me ha parecido muy inteligente. Así se puede llegar a la masa y luego cambiarle sus hábitos.

Supongo que todo esto también cambiará conforme haya un relevo generacional…

Sí, y me jode porque tienes que esperar. ¿Por qué no se intenta cambiar la mentalidad de la gente? Hice una campaña con una marca de gafas de sol con un chico negro y otra coreana y me cogieron solo las fotos de chicas blancas. Me dijeron que las del chico no podían publicarlas, y aunque le expliqué por qué iba a vender me dijeron que el público eran señoras mayores.

vía Adriana Roslin

¿Ves que hay muchos prejuicios racistas en el mundo de la moda?

Sí. Yo soy de hecho mánager del modelo Luis Ndong y lo que me ha motivado a ayudarle es el racismo. Hablando con ellos es flipante. Lo pasan fatal con el tema. Entre los jóvenes no hay tanto racismo, pero una señora sigue cambiándose de acera cuando un negro se aproxima.

Yo creo que, en cierto modo, el racismo en España no es tan latente porque la inmigración llegó hace solo 20 años. En España nos gusta llenarnos la boca con que somos “tolerantes”, y en muchos sentidos es cierto, pero al mismo tiempo creo que en España no somos racistas porque no nos ha dado tiempo…

En la homosexualidad hemos hecho una guerra silenciosa y hemos ganado. Hemos sido un montón de gente tolerante metiendo presión y al final los demás han cedido. Pero, en el tema del racismo, quedan muchas asignaturas pendientes.

 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies